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UPV (Universidad del País Vasco)

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La Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea es el fruto de una larga hilera de tentativas, prodigadas a lo largo de la historia, para que el País Vasco contara con una universidad que diera respuesta a las múltiples necesidades que afloran en una sociedad dinámica y moderna. Adquiere su actual carta de naturaleza en 1980, sobre el precedente de la antigua Universidad de Bilbao e inspirándose en la Universidad Vasca de 1936. Adopta un emblema diseñado por Eduardo Chillida e incorpora al mismo un célebre verso de Iparragirre -Eman ta zabal zazu- que alude a la vocación universal de la cultura vasca. Hoy la UPV/EHU muestra una realidad pujante. Compuesta por más de 50.000 personas, es responsable del 70% de la investigación que se desarrolla en Euskadi y ha generado ya un cuarto de millón de titulados en las más diversas áreas del saber. Distribuida en tres campus -uno por cada uno de los territorios históricos de la actual Comunidad Autónoma Vasca- que agrupan a 32 facultades y escuelas, la UPV/EHU realiza una contribución decisiva a la realidad del País Vasco, hasta el punto de que éste sería hoy inconcebible sin el aporte diario de esta institución y sin el rico e intenso debate intelectual que se genera a su alrededor. http://www.ehu.eus

Entrevista con la Dra. Francesca Grassi

Fuente: Excodra | Publicado: 08-05-2017
Sin embargo, lo más relevante, me parece que en los últimos años nos enfrentamos a la consideración que la cerámica no sólo nos ilumina sobre este nivel básico de la vida diaria, sino también sobre la organización del mismo trabajo artesanal, sobre la presencia de diferentes hábitos alimentarios, sobre la organización de mercados y el lugar donde se pudiera comprar y vender y, entonces, sobre las redes de comunicación y distribución de la vasijas. Al final también sobre la presencia de políticas que favorecían la producción y el consumo de particulares tipologías de cerámica, por ejemplo producidas en áreas extra regionales.
Derechos: Jarra de ceramica hallada en el yacimiento de Zaballa y fechada en el siglo VIII. UPV.
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Francesca, ¿qué representa para ti la Edad Media?

Nada más que el ámbito de aplicación de una disciplina que estudié en la universidad y que he aprendido en la práctica, la de la arqueología. Lo que me interesa verdaderamente es reconstruir la historia del hombre a través de su materialidad y esto es lo que me permite la arqueología y los métodos que se utilizan en esta disciplina. También, en la elección de la Edad Media ha jugado un papel importante, yo creo, el hecho de haber nacido en una región de Italia, la Toscana, muy rica en hallazgos de la Edad Media, estando acostumbrada a vivir con estos testigos y a hacerme preguntas sobre ellos.

Pensar en el tiempo entre el siglo cuarto y el catorce, sólo en la Europa Occidental, da verdadero vértigo, son mil años, desde la conocida como Antigüedad Clásica hasta el Renacimiento, en que ocurrió de todo pero como que sabemos muy poco, en realidad… fin del Imperio Romano, los visigodos, los musulmanes, los cristianos, los castillos, el sistema feudal, monasterios, la Reconquista, las cruzadas, muchas guerras, ignorancia, hambre y enfermedades mil y me dejo actores. Es apasionante, y muy intrigante. ¿Qué hechos clave destacarías de estos siglos que nos hicieron llegar al día de hoy tal y como hoy somos?

Verdaderamente no sabría decirte. Me llama la atención entre estas fracturas que señalas, la continuidad del nivel básico, quizás porque yo empiezo desde el suelo, es decir, desde el nivel de la gente, de los campesinos, de los artesanos o si queremos de las comunidades que vivían en las aldeas. ¿Cuál era la diferencia que estas comunidades vivían entre el pago de las tasas bajo del imperio romano en el siglo IV o bajo de los visigodos en el siglo VI? Y si había para ellos una diferencia. ¿Y cuál el nivel de precariedad que se sufría, o de bienestar?



El hecho clave, me parece, desde el punto de vista de abajo, está en la palabra resiliencia, en la capacidad de adaptarse a las situaciones adversas.



Estás inmersa en unas investigaciones que me llaman muchísimo la atención, el estudio de la sociedad en la Edad Media partiendo de las cerámicas datadas en ese tiempo, que recuerda al estudio de la Humanidad en tiempos prehistóricos, por falta de testimonio escrito, de la palabra que narra, pero tiene su porqué tras pasar por civilizaciones como la Griega y la Romana. Entonces, ¿qué ocurre en la Edad Media para tener que emplear, además, este acercamiento para entender cómo era su sociedad, su política, su economía?

En la Edad Media hay áreas de Europa donde carecemos de fuentes documentales y sobre todo hay siglos, los de la Alta Edad Media (desde el siglo VI hasta el X) que carecen también de evidencia en cuanto a arquitectura y monumentos. Por lo contrario, la cerámica nunca falta en las excavaciones arqueológicas y es el mayor hallazgo que se encuentra. Por eso se ha estudiado y todavía se estudia.



Para que hablen tenemos que tratarlos con refinamiento extremo, empleando metodologías analíticas propias de la arqueología y de las ciencias naturales también.  


Esto es lo que se ha puesto en marcha con proyectos como “EarmedCastile”. El proyecto se centra en una idea muy sencilla: estudiar las sociedades de la Alta Edad Media en el antiguo Contado de Castilla a través del registro arqueológico, particularmente el de la cerámica domestica, aunque también se han considerado otros datos de la bioarqueología.La idea básica es que el uso y el consumo de cerámica refleja el nivel social del consumidor, entonces, llegamos al hombre desde el estudio de un objeto tan cotidiano como la cerámica.

Como curiosidad, ¿qué hallazgo sería el más relevante que ha aportado el estudio de la cerámica a la comprensión de estos siglos?

Moldear cerámica es una de las actividades más antiguas que el hombre ha hecho y que sigue haciendo. No es casualidad si entre las primeras formas de arte del hombre prehistórico hay muñecas en cerámicas, de arcilla, que recuerdan la fertilidad femenina. La arcilla es tierra, en muchas religiones hay referencia a que el hombre mismo fue plasmado con arcilla.



Ademas, en la Historia, la cerámica, hecha con arcilla, es parte de la cotidianidad y permitía poner en marcha cada día las actividades diarias como lavar, conservar, cocinar, beber y comer. Sin embargo, lo más relevante, me parece que en los últimos años nos enfrentamos a la consideración que la cerámica no sólo nos ilumina sobre este nivel básico de la vida diaria, sino también sobre la organización del mismo trabajo artesanal, sobre la presencia de diferentes hábitos alimentarios, sobre la organización de mercados y el lugar donde se pudiera comprar y vender y, entonces, sobre las redes de comunicación y distribución de la vasijas. Al final también sobre la presencia de políticas que favorecían la producción y el consumo de particulares tipologías de cerámica, por ejemplo producidas en áreas extra regionales.


Empezar hablando de un objecto tan común y acabar mirando a las estrategias políticas de un territorio es en mi opinión la contribución más relevante que la cerámica pueda aportar al estudio de la Edad Media.

Indagando un poco más, en la Europa Occidental, ¿son los siglos cinco al diez los más “oscuros”? ¿Cómo era la vida en la Temprana Edad Media? Se me ocurre pensar en que esos siglos arrojan mucha luz sobre cómo es la naturaleza humana en la actualidad… cómo nos hace crear determinadas políticas para organizarnos y sobrevivir, sobre lo que sentimos como identidad. Cuéntanos sobre esta época por favor, sobre nuestra manera de vivir, sobre las diferencias entre el mundo rural y la aristocracia en aquellos tiempos.

Sabemos cómo se vivía, no siempre cómo se organizaba el nivel social, esto es lo que tratamos de lograr con el proyecto “EarmedCastile”.
Trabajando en grandes extensiones en despoblados rurales, se ha podido complementar el estudio de los espacios domésticos (las aldeas) con el análisis de los espacios de producción (sistemas de terrazas y espacios de cultivo), las prácticas ganaderas y el análisis integral del paisaje. En la llanura alavesa, por ejemplo, las aldeas forman parte de un tipo de yacimiento rural caracterizado por su casi total invisibilidad en superficie. Salvo excepciones puntuales, las aldeas de nuestro territorio son de dimensiones reducidas, normalmente no agrupan más de una docena de familias y los espacios residenciales raramente alcanzan las 2 Ha de extensión.



La continua reconstrucción de los espacios domésticos es un fenómeno común en estos despoblados y por eso se determina la desaparición y la difícil lectura de las fases mas antiguas. Además, la materialidad de la Alta Edad Media en estas aldeas fue caracterizada para cabañas, silos para el almacenamiento de cereales, áreas artesanales con hornos y poco uso de la piedra como material constructivo.


Otro aspecto importante que hay que señalar es que en todos los casos en los que contamos con registros arqueológicos adecuados se ha podido comprobar que las iglesias altomedievales se han construido en el seno de aldeas ya existentes. En algunas aldeas, de hecho, se ha podido constatar la existencia de cementerios previos a la construcción de las iglesias.
En cuanto al tema social, cómo era conformada la sociedad de estas aldeas, este es un tema difícil y todavía en marcha, es decir, si había desigualdad entre los campesinos que allí vivían. Lo que podemos decir es que hoy vemos signos de distinción social en los diferentes tipos de vivienda y también en los conjuntos de cerámica.

Volviendo más en concreto hacia tus trabajos, ¿cómo combináis el trabajo clásico de arqueología con las nuevas tecnologías –análisis de datos, computacionales, bioquímicos, dataciones más concretas, etc.–? Es decir, ¿con qué se está fortaleciendo más la arqueología para hacer más robustos sus descubrimientos?

Lo que hoy en día fortalece la Arqueología son las Ciencias Aplicadas o Arqueometría. Arqueometría son las técnicas físico-químicas y biológicas aplicadas al estudio arqueológico. Es un área de estudio totalmente interdisciplinar, de hecho, un lugar donde los arqueólogos, geólogos y químicos están en un territorio “ajeno a todos, pero en parte conocido por todos”. El mayor problema que plantea el uso integrado de las metodologías arqueológicas tradicionales y de las Ciencias Aplicadas a la Arqueología es el establecimiento de conexiones entre ambos conjuntos de datos. En definitiva, esta disciplina a lo largo de los años se ha consolidado y hoy en día hay numerosos másteres, laboratorios y cursos que enseñan en universidades británicas y del Norte de Europa las Archaeological Science o la Archaeometry. El nivel de la reflexión en el sur del Europa es muy distinto y refleja la contraposición existentes entre las Humanidades y las Ciencia de la Tierra.
Los estudios universitarios en el sur de Europa no favorecen la formación de investigadores con competencias propias de ambos sectores disciplinares, de tal forma que son raros los ejemplos en los que un arqueólogo puede estudiar geología o petrografía y viceversa.
Como consecuencia de la falta de interacción, la colaboración interdisciplinar no es sencilla, de tal forma que los arqueólogos raramente estamos preparados para formular las preguntas adecuadas e interpretar de forma correcta los resultados obtenidos.



El verdadero problema parece entonces un problemas de articulación entre Arqueología y Arqueometría. Sería necesario un mayor entendimiento y comunicación entre investigadores de ambos campos.


Hay que señalar que el éxito del empleo de los procedimientos arqueométricos, entendidos como un campo de trabajo común entre distintas disciplinas, depende de la capacidad para realizar un esfuerzo analítico e interpretativo por ambas partes que permita superar los límites de los enfoques multidisciplinares a favor de un escenario realmente interdisciplinar.

Con todos los nuevos avances y diferentes enfoques, como el estudio de la cerámica para entender la sociedad y sus flujos económicos, de estatus social, religioso, político, ¿estamos reinterpretando nuestra propia Historia o la estamos conociendo realmente?

Yo creo que estamos conociendo lo que en los libros de historia antes no había. Y me explico. No se trata siempre de lograr descubrimientos que nieguen los anteriores sino de refinar lo que conocimos realmente. La arqueología, para la naturaleza de su fuente, amplía los registros materiales que puede estudiar y cada excavación puede ser un descubrimiento excepcional, o también servir para confirmar lo que ya sabemos. Por ejemplo, antes de las excavaciones, nadie hubiera pensado en aldeas del siglo VI o del siglo VII formadas por cabañas, como la del Neolítico. Hoy en día en toda la Europa reconocimos éste como el patrón de asentamiento más común a lo largo de siglos.

Para terminar, Francesca, siguiendo un poco lo anterior, ¿se ha escrito durante demasiados siglos la Historia desde los “vencedores” para fines políticos y de control social? ¿Cómo crees que se debería enfocar el estudio de esa época que llamamos Edad Media para su mejor compresión, a nivel global, más allá de fechas de tal inicio o final de guerra o tal tratado firmado?

Todo contribuye a reconstruir la historia, los tratados y la cerámica hallada en las excavaciones. Solamente se usan fuentes diferentes para esta reconstrucción. El debate ha sido y sigue siendo muy largo en toda Europa. Sin embargo son dos maneras de hacer la historia y no tiene que prevalecer una sobre la otra.
Lo esencial es que en cada disciplina hay que formular de forma autónoma hipótesis de trabajo, preguntas y buscar respuestas, sin tener en la cabeza modelos interpretativos previos. Al final, hay que comparar los patrones que surgen de los historiadores tradicionales que trabajan solamente con la fuente documental y los de los arqueólogos que trabajan con sus fuentes recogidas en las investigaciones arqueológicas.



En este sentido, quien fue mi maestro, Riccardo Francovich, decía que “El lenguaje de las cosas y de las palabras no son similares y precisan de procesos de construcción y de elaboración que no siempre van en paralelo (R. Francovich 2004, Villaggi dell'altomedioevo: invisibilità sociale e labilità archeologica, in M. Valenti, L'insediamento altomedievale nelle campagne toscane. Paesaggi, popolamenti e villaggi tra VI e X secolo, Firenze, pp. IX-XXII).


De todas maneras se puede reflejar sobre el hecho de que hay periodos históricos sin fuente documental o con raras fuentes, como la Alta Edad Media y en este caso la arqueología es sin duda preciosa para lograr nuevo conocimiento.


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Francesca Grassi

Francesca Grassi

Se licenció y doctoró en Arqueología Medieval en la Universidad de Siena y obtuveoel titulo de postgrado oficial de “Specialista in Archeologia” en la Universidad de Trieste. Ha sido investigadora en la Universidad de Siena, en Italia. En la actualidad es investigadora Marie Curie en la Universidad del País Vasco y ahora está llevando a cabo su proyecto en el grupo Patrimonio y Paisajes Culturales, dirigido por el catedrático de Arqueología Juan Antonio Quirós Castillo. Este proyecto EARMEDCASTILE “The formation of the State in Early Medieval castile: craft production and social complexity” (Marie Sklodowska Curie Action (MSCA, H2020, grant agreement N. 656540) tiene como fin analizar la complejidad social y política de las sociedades altomedievales de Castilla a la luz de los mecanismos de producción, los sistemas de distribución y los patrones de consumo cerámico.  Ha llevado a cabo numerosos proyectos arqueológicos en distintas regiones de Italia y en España centrados en el análisis de las sociedades medievales. Además cuenta con una importante experiencia en el campo de la arqueología preventiva. Ha trabajado como investigadora en el Laboratorio Arqueométrico de la Universidad de Siena y ha dirigido la sección de estudio de los materiales arqueológicos del grupo de investigación liderado por Riccardo Francovich, en la misma Universidad. Es autora de 5 libros (1 en prensa) y unos 84 artículos y capítulos de libros publicados en varios países europeos. Sus principales líneas de investigación son el estudio de la arqueología de la producción, la arqueología del campesinado, la complejidad social, la cerámica, los análisis arqueométricos, la distribución y el consumo de los materiales cerámicos. Canales de publicidad del proyecto EarmedCastile y actividades de divulgación Difusión digital http://earmedcastile.blogspot.com.es/ http://www.ehu.es/en/web/culturalheritage/home https://www.facebook.com/Gipypac

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