Excodra Barcelonra
Museo Reina Sofía

Museo Reina Sofía

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) es un museo español de arte del siglo XX y contemporáneo, con sede en Madrid. El Reina Sofía es el vértice sur del conocido como Triángulo del Arte de Madrid, que incluye a otros dos célebres museos: el Prado y el Thyssen-Bornemisza. La apertura del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en 1990 supuso la creación de un museo de arte moderno y contemporáneo en España de nivel internacional. Además, en 2012 se constituye la Fundación Museo Reina Sofía con la finalidad de apoyar la misión del Museo como vehículo idóneo para la promoción, el conocimiento y el acceso del público al arte moderno y contemporáneo en sus diversas manifestaciones. http://www.museoreinasofia.es

Guernica adentro

Fuente: Excodra | Publicado: 11-05-2017
Peculiar y grandiosa exposición en el Reina Sofía, del Guernica y en torno a él y a su autor, con indagación en nuestra psique, dándole una vuelta más a su relevancia, mostrando una nueva lectura de la obra genial de Pablo Picasso.
Derechos: Pablo Picasso. Guernica, 1937. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2017
738 comentarios

Peculiar y grandiosa exposición en el Reina Sofía, del Guernica y en torno a él y a su autor, con indagación en nuestra psique, dándole una vuelta más a su relevancia, mostrando una nueva lectura de la obra genial de Pablo Picasso, basándose en los antecedentes que permitieron su creación, y deteniendo la mirada en la piedad y en el terror. Es maravillosa la lectura, cercana, humana, con esa tibieza que duele de nuestros propios sentimientos.

Como se comenta en la exposición, muestran además el Guernica antes del Guernica y la relación con el sufrimiento que deriva de la violencia desmedida y la muerte causada a conciencia.



La guerra, su justo después de. En la pintura de Picasso se lee violencia, terror, desesperación, locura cotidiana e inevitable, por sorpresa, subyugación, desorden en lo que habremos de sentir, en lo sentido, la confusión del miedo, el desamparo emocional ante lo incomprensible.


Picasso era uno pero era múltiple, y en la exposición el inmenso cuadro Guernica forma parte como epicentro del universo creacional del autor, universo en el que la exposición se adentra sin temor y explora, mira entre lineas y saca conclusiones y ofrece preguntas.



La muestra se abre al pensarle a la violencia y a la monstruosidad, a su vertiente psíquica, a sus cimientos y a lo que supone su exhibición en el arte. Cómo se usa su representación posterior. De dónde viene en nosotros, cómo florece la violencia y lo que después dibuja en nuestro sentir.


Se detiene también en la mujer, en cómo la sentía y pintaba Picasso, en referencia a la creación de Guernica, poblado por mujeres y animales que están sufriendo. Se expande ante nosotros ese universo partiendo de una sola obra pero siendo, como el autor, múltiple y variado, extenso y reflexivo.

Estará hasta el uno de septiembre, hay tiempo por delante para trepar por el pasado de Guernica, que cobra vida propia en esta exposición, naciendo sin saberlo ni pretenderlo de muchas vertientes, desarrollándose poco a poco en el imaginario de Picasso hasta su consecución en el lienzo. Dentro de todo ese amplio espacio vital del cuadro, se irán desarrollando charlas y conferencias para seguir explorando, espectáculo de danza, además de lo hermoso que han creado en paralelo y para nuestros oídos con Suena Guernica.

Es exposición todoterreno, disfrútenla como se merece, sintiendo todo el recorrido, todo lo que recorre, desde Guernica hasta lo más oscuro de nosotros mismos.


Enlace a la exposición: http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/piedad-terror-picasso
Comentarios:
Piedad y terror en Picasso: El camino a Guernica

Piedad y terror en Picasso: El camino a Guernica

Cuando a principios de 1937 Pablo Picasso (Málaga, España, 1881 – Mougins, Francia, 1973) recibió el encargo de pintar un cuadro para el Pabellón Español, contestó a los delegados de la República que no estaba seguro de poder ofrecerles lo que querían. Hasta entonces, el mundo de su arte había sido fundamentalmente íntimo y personal, estaba limitado por las paredes y las ventanas de un cuarto; casi nunca se había referido a la esfera pública y mucho menos a acontecimientos políticos; desde 1925, su producción se había acercado con frecuencia, claustrofóbicamente, a la pesadilla o la monstruosidad. Sin embargo, el cuadro que acabó creando para la República hablaba con elocuencia de las nuevas realidades bélicas. Y la escena de sufrimiento y desorientación que nos mostró ha perdurado, como emblema de la condición moderna, a lo largo de ocho décadas. Guernica se ha convertido en la escena trágica de nuestra cultura.

4