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Sílex ediciones S.L. vio la luz por primera vez en 1967. La dirige Ramiro Domínguez desde 1999. Nació para publicar monografías que acompañasen las imágenes de Eleonor Domínguez de las Cuevas de Altamira. El primer título fue precisamente ese, Las cuevas de Altamira, con texto de Miguel Ángel García Guinea, a quien Eleonor conoció en la expedición que fue a Egipto para traer el templo de Debod a Madrid. Siguieron otras monografías y luego los primeros catálogos de autor que se vendieron en el Museo del Prado con fotografías firmadas por Domínguez, el fundador con textos de sabios como Isidro Bango Torviso. Desde 1999 incorporó las colecciones de historia y libro académico. Posteriormente se abrió al ámbito de la música y el feminismo para dar visibilidad a autoras cuya historia ha permanecido en la sombra hasta hoy.

Mil rusos muertos, de Ginés S. Cutillas

Fuente: Rubén Darío Fernández | Publicado: 03-11-2019
Mil rusos muertos (Una visita a Una habitación propia) es un ensayo, que es un artículo, que es un pequeño caramelo de intimidades. Es un libro cálido. La escritura de Ginés S. Cutillas se hace envolvente por cercana, como si te estuviera hablando. El libro casi podría decirse que está escrito como un artículo de cercanías sólo que extendido hasta el formato libro.
Derechos: Portada de "Mil rusos muertos", Sílex ediciones.
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Mil rusos muertos (Una visita a Una habitación propia) es un ensayo, que es un artículo, que es un pequeño caramelo de intimidades. Es un libro cálido. La escritura de Ginés S. Cutillas se hace envolvente por cercana, como si te estuviera hablando. El libro casi podría decirse que está escrito como un artículo de cercanías sólo que extendido hasta el formato libro.

Todo se desarrolla a raíz de una conferencia que tiene que dar el autor sobre la mujer y el microrrelato, punto de partida para buscar analogías con un libro de Virginia Woolf escrito para explicar el proceso que la llevó a configurar sus conferencias sobre la mujer y la ficción, la novela, el libro fue “Una habitación propia”. Partiendo del libro escrito por Virginia Woolf Ginés S. Cutillas aprovecha para reflexionar sobre varios aspectos, pues es un texto escrito casi a modo de diario del pasado, de recorrido, escribiendo sobre lo sucedido en su vida. Nos cuenta el proceso de investigación para preparar la conferencia, como en su día hizo Virginia Woolf.



Pero además es un libro con varios frentes abiertos, por un lado, indagando en si hay literatura femenina o no, por otro, sobre la situación del creador, del escritor en este caso, en el mundo actual, y aún más, sobre la visión de Virginia Woolf de su mundo desde la posición de la mujer a principios del siglo XX. Y para finalizar, y tal vez lo más importante del libro, sobre las decisiones trascendentales que debemos tomar para afrontar nuestra vida, para que en esos momentos de echar la vista atrás, y hacer balance, estemos orgullosos de nuestro pasado.



Recorriendo las páginas iremos descubriendo las dudas y las preocupaciones de Ginés S. Cutillas sobre las dificultades del escritor de clase baja y media en este presente, sobre el creador que tiene que realizar otros trabajos para vivir y utilizar su escaso tiempo libre para el acto creador, trazando similitudes con los impedimentos que tenía la mujer en siglos anteriores, descubriendo la semejanza entre el binomio hombre-mujer de antaño y el rico-pobre del hoy, sin atender a géneros, pues el creador actual, en su gran mayoría cuando no pertenece al mainstream, es pobre como la mujer del XIX y principios del XX debido a su situación social, ya que su economía dependía de la del hombre, su esposo, o de su familia, no siendo libres económicamente hablando y sin disponer de su habitación propia, de su lugar íntimo de trabajo.



El autor hace un repaso a su vida y a las decisiones a tomar. Es un libro que nos interroga sobre si estamos empleando nuestro tiempo en lo que deseamos.



Como añadido, de manera muy interesante y anecdótica, podremos leer el contexto histórico de los años 20 y de la vida de Virginia Woolf antes de las conferencias realizadas a finales de la década. Planteándonos cuestiones como “¿qué entendéis vosotros por literatura femenina?” o “¿cuál es el estado mental más propicio al acto de creación?”. En el libro se comparan las quejas y lamentaciones de Woolf en su tiempo con los problemas de hoy en día del creador, ya sea hombre o mujer, destacando el importantísimo papel del dinero en nuestra sociedad para poder vivir, pues para conseguirlo hay que dedicar gran parte de nuestra vida a su obtención, y cuando el creador no puede vivir de su obra, necesita dividir su tiempo entre el trabajo remunerado para su sustento y el tiempo destinado a crear.

Cutillas nos explica, de manera muy cercana, cómo cambió su vida para poder disponer de todo el tiempo para escribir, dejando su trabajo, pues se cuestiona sobre las dificultades del creador pobre que tiene gran parte de su tiempo ocupado por los “trabajos-yugo”, como lo describe en el libro. Nos expone y compara la dificultad del pobre frente al rico cuando se enfrenta al acto creativo y nos cuenta sus avatares para conseguir su “habitación propia”, pero económica, para desarrollarse como escritor. Destaca la economía como impedimento, pero no la economía en sí, sino el tiempo perdido en los trabajos que hay que hacer para poder vivir cuando no se hace con la faceta creativa, pasando la creación a segundo plano, al de los fines de semana y las vacaciones para poder escribir.



Además iremos descubriendo a Virgina Woolf, y el autor nos va presentando gran cantidad de sus pensamientos, de sus dudas, de los conflictos a los que tenía que enfrentarse en su momento por ser mujer. Y por otro lado nos muestra los pros y los contras sobre la opinión acerca de si hay una literatura de mujeres como tal, como un posible genero aparte. Destacando que lo que liga el pasado con el presente es la cuestión del tiempo, tiempo del que antes no disponían las mujeres, ni espacio para escribir, haciendo analogía con la situación actual del pobre respecto al rico, en que el pobre no dispone de tiempo por tener que invertirlo en el trabajo que le da de comer.



A dos meses de la conferencia que tenía que impartir sobre mujer y microrrelato, muere la madre de Ginés, y el autor nos permite ver cómo lo vivió, sus sentimientos cotidianos, adentrarnos en sus emociones, y a mayores su relación con el trabajo y cómo le afectaba para escribir, convirtiéndose el capítulo final en la clave del libro, donde se nos vislumbra que escribir se hace para sobrevivir a la muerte, para ir más allá del recuerdo pasajero que se borrará con la muerte de los que nos conocieron, escribir para seguir viviendo tras el último día.

Luego, como detalle muy curioso, nos relata cómo en la conferencia que tuvo que dar, ya habiendo abandonado el “trabajo-yugo”, hizo leer nueve textos anónimos para que la gente adivinara si fueron escritos por un hombre o una mujer, saliendo las respuestas al cincuenta por ciento: en ningún texto se acertó sobre el sexo del autor.

Y como aliciente especial tenemos la oportunidad de leer grandes frases de Virginia Woolf, como ésta: “El mundo entero es una obra de arte. Hamlet o un cuarteto de Beethoven son la verdad acerca de esa vasta masa a la que llamamos mundo. Pero no hay Shakespeare, no hay Beethoven; con toda certeza y rotundamente, no hay Dios; nosotros somos las palabras; nosotros somos la música; nosotros somos la cosa en sí misma”. Y uno se queda pensando en ese “nosotros somos la cosa en sí misma”, como pensando en que fuera de uno mismo, nada hay, y todo nuestro mundo se va con la muerte. Haya pues, urgencia por vivir, que es lo que nos destaca Ginés S. Cutillas, que ya que la vida es breve y no sabemos cuándo terminará, dispongamos de nuestro tiempo lo mejor que podamos para realizarnos de la mejor manera. Y es que este Mil rusos muertos es un libro que incita a ello, y nos dice, que ya que estamos vivos, vivamos como sentimos que tenemos que vivir, tomando las cruciales decisiones que hagan falta para sentirnos bien y sentirnos plenos.


Enlace al libro: https://www.casadellibro.com/libro-mil-rusos-muertos/9788477376422/10095640
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Ginés S. Cutillas

Ginés S. Cutillas

Nacido en Valencia, 1973. Ingeniero informático por la Universidad Politécnica de Valencia y licenciado en Documentación por la Universidad de Granada. Autor del libro de cuentos La biblioteca de la vida (Fundación Drac, 2007) y del libro de microrrelatos Un koala en el armario (Cuadernos del Vigía, 2010), con el que fue finalista del premio Setenil de ese año. Su obra ha aparecido también en antologías como Por favor, sea breve 2 (Páginas de espuma, 2009), Sólo cuento II (UNAM, 2010), Velas al viento (Cuadernos del Vigía, 2010), Mar de pirañas (Menoscuarto, 2012) o Antología del microrrelato español (1906-2011)(Cátedra, 2012). Forma parte del consejo de redacción de Quimera. Revista de Literatura y es miembro del Institutum Pataphysicum Granatensis.

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