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Entrevista a Carlos Alsina

Fuente: Rubén Darío Fernández. Septiembre, 2016. | Publicado: 22-11-2019
Para mí la cultura es la curiosidad por conocer más, por saber más y por disfrutar aprendiendo, y esto me vale para ver una buena película, para descubrir a un cineasta al que no conocía y que de repente descubro que tiene una obra que me maravilla o para leer un libro que me interesa muchísimo, porque además me lo paso muy bien leyéndolo, o porque me están contando una historia maravillosa y eso además me sirve también para contar historias, y luego al final la cultura es esto, el poso que va dejando todo eso que vas haciendo.
Derechos: Carlos Alsina.
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Carlos, ¿qué es para ti y cómo vives el mundo de la radio?

Para mí es la consecución de un objetivo que me planteé siendo adolescente, que era hacer lo que me parecía que más me podría gustar, que era hablar por la radio, y poderme ganar la vida haciendo eso. Para mí es un trabajo, obviamente, pero sobre todo es una forma, primero, de contar, de compartir cosas con la gente que nos escucha, y de pasarlo bien, porque la verdad es que puedo presumir de pasarlo bien trabajando todos los días, a pesar de que hay días en que los asuntos que abordamos a veces no son reconfortantes, pero más que un trabajo es una forma de vivir, porque también le echamos tantas horas al medio y al oficio… Es todo eso junto, un sueño realizado, una manera de ganarse la vida y una forma de disfrutar. 

Más de Uno y La Cultureta, por hacer un símil rápido, es casi como fueras por un lado un director de Hollywood y por otro un director de películas de culto... ¿cómo convives con estos dos universos en principio paralelos?

Por seguir el símil, sería como el cineasta que por un lado hace películas de mainstreim para alimentarse, para poder responder a lo que se entiende que es la demanda mayoritaria de público, y que por otro lado se permite el capricho de hacer un producto que sabe que no es para una audiencia mayoritaria, pero que a lo mejor es el que más se parece a lo que a él le gustaría poder hacer todos los días, o por ejemplo todas las mañanas, nosotros siempre hacemos esa broma en La Cultureta, de que en el fondo a lo que aspiramos es a convencer a la cadena de que de lunes a viernes en las principales horas de la mañana deberíamos hacer La Cultureta y no este otro programa en el que no paramos de hablar de política, economía, noticias… yo disfruto mucho de los dos, uno es más periodístico, de la actualidad diaria, y tiene más de entrevista a políticos relevantes, de comentarios y tertulia, de punto de vista, de interpretar la realidad y La Cultureta es más de disfrutarlo casi artesanalmente, sobre todo de poder desplegar ahí un sentido del humor que es el que inspira todo el programa, que tiene mucho de reírnos un poco de nosotros mismos, de esa pretensión de ser precisamente alternativos al mainstream, en un programa que en realidad hacemos gente que estamos en el mainstream, en esa corriente mayoritaria.

Sobre La Cultureta… la verdad que es un programa realmente especial, tiene un toque de magia que no sabría describir, y además, genialmente orquestado con tantos locutores haciendo literalmente el gamberro… entonces, por un lado ¿qué es la cultura?

Ésta, ésta es la pregunta, ésta la cuestión… cada vez que escucho la expresión sobre el mundo de la cultura nunca sé muy bien de qué me están hablando, porque fíjate, a menudo se presentan como el mundo de la cultura personas que están muy en lo comercial, digamos, o haciendo productos muy dirigidos a un público mayoritario que por tanto no tendría nada de exclusivo, por ejemplo el programa de la mañana, pero tendemos a llamarle cultura a aquello que es un poco difícil de acceder a ello porque requiere de un esfuerzo especial…



Para mí la cultura es la curiosidad por conocer más, por saber más y por disfrutar aprendiendo, y esto me vale para ver una buena película, para descubrir a un cineasta al que no conocía y que de repente descubro que tiene una obra que me maravilla o para leer un libro que me interesa muchísimo, porque además me lo paso muy bien leyéndolo, o porque me están contando una historia maravillosa y eso además me sirve también para contar historias, y luego al final la cultura es esto, el poso que va dejando todo eso que vas haciendo, que vas viendo, leyendo, escuchando, hablando con otras personas que te descubren mundos que no conocías, obras de artistas, escritores, eso que te va quedando sin que uno piense mucho en que le está quedando, y que de repente te ves un buen día que lo estás contando sin haber reparado en ello, porque ya forma parte de ti, eso para mí es la cultura…



Por eso La Cultureta tiene esa parte de parodia, de exhibir “lo mucho” que sabemos, cuando en realidad lo interesante de lo poco que sabemos, es aquello que nos sale sin esforzarnos porque ya forma parte de nosotros.

Buenísimo… y por otro lado, una y media de la madrugada de los viernes ahora con Rubén Amón, Rosa Belmonte, Guillermo Altares, Sergio del Molino y JF León, ¿cómo os organizáis tantas voces diferentes y qué tal se llevan los motines?

Gracias a la carpintería del programa, es decir, para mí lo bueno de un programa de radio es cuando parece que todo surge espontáneamente, aunque en realidad está todo bastante pensado para que encajen bien las piezas, y esto vale tanto para “Más de uno” como para “La Cultureta” y seguramente para cualquier programa que yo haya hecho, la apariencia es que todo surge, pero en realidad todo está pensando, siempre dejando un amplio margen para todo eso que no puedes prever que suceda y que seguramente es lo que aporta el toque mágico a cualquier programa, ese “no esperaba que se fuera por este camino” pero ya que hemos empezado sigamos por él.



Entonces, La Cultureta tiene una fase de elaboración, de puesta en común, entre los que formamos parte el programa, que es grupo de WhatsApp, algo muy sencillo, pero que nos permite además mirar de vez en cuando qué van diciendo cada uno de los integrantes, es decir, lo largo de la semana ese grupo es una mezcla de bobadas que se nos ocurre decir sobre las cosas que nos pasan o que vemos o escuchamos y, propuestas que se nos van ocurriendo de temas, o perchas, o motivos, para contar sobre una película que hemos visto alguno de nosotros y que nos ha parecido interesante, o un documental o un libro que estamos hojeando o que nos ha llegado, o porque a alguien le apetece hablar del falso documental como género cinematográfico, entonces, pues adelante, si en esa puesta en común es bien recibida la propuesta por el resto de los integrantes del programa, cosa que suele ocurrir, esa persona se convierte en el ponente de ese tema, y lo que los demás sabemos es eso, teniendo unos días para hacer los deberes y tener alguna cosa medio inteligente que aportar sobre ese tema, o sencillamente escucharle mientras hace su exposición y después hacerle preguntas a raíz de lo que él va planteando.



La ventaja que tiene un grupo de contertulios, de gente que estamos allí hablando, es que cada uno tiene sus propias vivencias, sus propias lecturas y gustos, es muy parecido a, por ponerte un ejemplo, a cuando tiras de una cereza y te salen dieciocho detrás… y entonces al final inicias una conversación que no sabes muy bien hacia dónde va a llegar, dependiendo de qué vaya diciendo cada uno, pero que la gracia del programa está en ello, en que siempre es una conversación en que vamos saltando de un tema a otro de una manera natural. Además en una hora y media de programa hay que ofrecer un producto variado, pues habrá oyentes a los que les interesará más el cine, a otros la literatura, etc., hay que intentar dar un poco de cada, y si una semana hemos hablado mucho de libros, a la siguiente tratamos hablar más de cine. Pero todo es poco organizado en realidad…

Además que a veces lo vais organizando sobre la marcha del mismo programa para hablar en el siguiente…

Sí, de hecho hay dos personas que no aparecen en antena que son muy importantes en este programa, y además hacemos la broma en antena refiriéndonos a ellos como si no tuviéramos muy claro quiénes son… pero son dos personas seguramente mucho más importantes que las que hablamos, que son el realizador técnico, quien se encarga de darle el envoltorio, digamos, para hacerlo un poco distinto, atractivo, un envoltorio algo diferente de lo que escuchamos el resto de la semana a otras horas, y luego está Carlos Zúmer, que es el coordinador, yo qué sé, le hemos llamado mil cosas... él es quien se encarga por ejemplo que el grupo de comentarios en WhatsApp no se nos vaya de madre, nos dice acerca de todo eso que íbamos escribiendo, de esas cincuenta mil cosas, todas éstas son desechables y quedan estas cuatro o cinco que son las que se pueden incorporar al programa, digamos que es la persona que funciona de ancla, en este sentido, y nos devuelve a la realidad de que tenemos que hacer un programa de radio medianamente ordenado… en este sentido es el más importante.

Claro, funciona de cohesionador…

El organizador, yo también tengo la dificultad con el programa de la mañana, Más de uno, que es la prioridad de lunes a viernes, que es el que más horas me consume y el programa que me ha encomendado la cadena, La Cultureta es un capricho que nos permiten los viernes a la una y media de la madrugada… hay semanas en que tengo más tiempo para ver cosas que me interesan para el programa o para leer más pero en general casi no tengo un minuto libre, al final es un poco tratar de descansar en los demás y al final vengo a ser el presentador, pero casi el que menos aporta en la tertulia.

Siguiendo esto… ¿cómo sería el mundo si los programas de madrugada se emitieran entre 7 y 11 de la mañana y tuvieran las mismas audiencias de los que se emiten ahora?

Me encantaría que algún día pudiéramos probar eso… no lo sé, aunque tal vez sería un desastre, tampoco vamos a soñar demasiado… pero me encantaría probarlo, en la radio tenemos muchas verdades asumidas que nos parecen que son incontestables y que a lo mejor el día en que probamos a ponerlas en duda descubrimos que son bastante más endebles de lo que pensábamos, y una de esas verdades que tenemos asumidas es que en el tramo de la mañana de seis a diez, pues sobre todo hay que contar noticias y comentarlas, debatirlas, opinarlas y entrevistar a ministros, y sin embargo cuando he tenido la experiencia de que el día que rompemos con eso, que de vez en cuando  intentamos romper un poquito por la mañana con esto, para que nadie se ponga nervioso.



Y el día que decidimos hacer algo un poquito distinto y entrevistamos a un escritor a las nueve de la mañana, o introducimos un relato un poco más elaborado de alguna historia que nos ha gustado, la experiencia que tenemos es que gusta mucho, por lo menos a los oyentes que se manifiestan, que siempre son una minoría, pero a mí me encantaría poder ver lo que ocurriera, haciendo lo que comentas, y hacer una Cultureta de ocho a diez de la mañana… pero claro, ¡imagina que nos sale bien!



Y entonces habría que hacer La Cultureta todos los días… que es un programa que aunque no lo parezca lleva más trabajo que una tertulia política, la dificultad para nosotros ya no sería trabajar más horas sino pensar más de lo que pensamos ahora… claro, si esto serviría para que el mundo fuera mejor para esto sí que no tengo respuesta… a mí también me gusta mucho la información política, y me gusta mucho el debate, si fuera al revés, si hiciera todas las mañanas La Cultureta y sólo un día de tertulia política a la una y media de la madrugada… claro, igual acabaría más cansado de lo primero que de lo segundo, pero fíjate que a mí sí me gustaría ya no hacer La Cultureta por la mañana, pero sí poder incorporar al programa de la mañana unos minutos “Culturetas” con más frecuencia de lo que lo hacemos ahora, introducir el espíritu que tiene La Cultureta, de intentar ver más cosas, de intentar abrir debates distintos, más mundana que decimos nosotros...

Más de artesano…

Artesanal, más bonita, menos de batalla y más bonita...

Un poco de todo… claro, la actualidad, la política, la cultura, la economía, el entretenimiento... y la voz, ¿cuál es el papel de la voz, de su tono y de su contenido, y por extensión como medio, de la radio, en nuestras vidas?

Desde luego para el que hace radio, y para el oyente también, la voz es un elemento fundamental del mensaje que estás transmitiendo, es tu vehículo, pero un vehículo que forma parte del mensaje. Lo principal es el contenido, lo que uno está diciendo, no tengo ninguna duda, pero dependiendo de cómo lo dices ayudas a crear un estado de ánimo en quien te está escuchando, ayudas a transmitir cuál es tu filosofía del programa, es decir, si quieres hacer un programa más de pensar que de gritar, eso tiene mucho que ver con cómo el presentador se dirige a los oyentes, a los colaboradores, y cómo es capaz de utilizar su voz para envolverte, atraparte en lo que está contando. Fíjate que en los programas de informativos es donde menos nos fijamos en esto, históricamente los programas de madrugada, o de magazine, ahí siempre se ha tenido más presente el cómo se cuenta dependiendo de lo que estés hablando, el cómo pones la voz, que decimos nosotros, las pausas que se hacen, esto es esencial, las pausas y los puntos y aparte y los silencios, todo esto forma parte del estilo de programa, del estilo de presentador o de comunicador, y también del estilo de mensaje que transmito. Si algo he aprendido, y llevo ya 25 años haciendo programa de radio todos los días, y aprendido pero a base de ver pasar los años y de ir afianzándome un poco más e ir dominando mejor el medio, es la importancia precisamente de esto, de cómo dices las cosas, su velocidad, el ritmo con las que las dices, y dónde haces la pausa, dónde pones el silencio y dónde haces el punto y aparte. Al final esto es lo que te define. Cuando hablamos del estilo, seguramente esto lo deberíamos incluir con mucho más protagonismo del que le damos.

Toda la razón, y para terminar, indagando un poco en la maquinaria de construcción de un programa, por hacernos una idea ¿cuántas personas y cómo están implicadas, tanto en Más de Uno como en La Cultureta?

En La Cultureta estamos seis en antena, más el técnico de sonido que es Fran, y Carlos Zúmer que es quien organiza todo. Ocho personas, que son muchas, pero que para mí es estupendo, para un programa de radio semanal de una hora y media… en general los programas de radio se hacen con poca gente.



Nosotros diferenciamos entre lo que es el equipo de carpintería del programa, las personas que trabajamos para ese programa íntegramente, y los colaboradores, que son los contertulios o los opinadores o quienes hacen una sección. En Más de uno, que está divido en dos tramos, el de Juan Ramón y el mío, en el mío estamos de equipo a full time, seis redactores, el técnico de sonido, la productora y yo, y en la parte de Juan Ramón muy parecido, y sin contar a los colaboradores, y con esto salimos adelante, en realidad pienso que está el equipo ajustado, si fueran más todo el mundo podría ir más aliviado, pero estamos los imprescindibles para sacar el programa adelante todos los días, al final el tramo mío de Más de uno tiene mucha labor de esa carpintería que no se ve, por ejemplo para hacer una batería de noticias a las seis y media en tres minutos, imagino que el oyente no se plantea que alguien previamente tuvo que seleccionar las noticias que daremos, ponerlas en papel resumiéndolas en pocas frases, para que luego entre tres podamos irlas leyendo como si hubiera salido todo así de repente.



Claro, precisamente, es que también lo impresionante es todo lo que hay detrás de un programa de radio…

A mí lo que me gusta es que el oyente ni se lo plantee, que nunca se diga cuántos folios escritos lleva un programa de radio informativo, por ejemplo, y suele llevar muchos, aunque luego cuando tú se lo estás contando al oyente lo bueno es que no se note demasiado que tienes los folios delante, pero al menos en mi experiencia, en los programas sobre todo de actualidad, si no quieres acabar diciendo tonterías, o cometiendo faltas de rigor, o emitiendo opiniones poco fundamentadas, es muy importante que antes pongas tus ideas en un papel, al menos es lo que a mí me sirve, porque el día que has puesto en orden tus ideas en un papel, sabes desechar lo irrelevante, quedarte con lo fundamental y exponerlo y explicarlo bien, para que quien te está escuchando entienda las cosas como tú entiendes que son. Mientras que cuando se juega al “abre el micrófono que ya hablo”, igual si eres muy brillante te queda estupendo todos los días, pero es muy difícil, y es muy probable que acabes incurriendo en errores, en confusiones, no sé, mil cosas. Yo soy de la escuela de trabajemos antes del programa, vayamos al micrófono con las ideas bien ordenadas y puestas en un papel, y luego ya haremos lo que nos vaya pareciendo en cada momento, pero tengamos ahí esa red, y sobre todo para los tramos del programa que son más de información pura y dura, de contar noticias, todo esto tiene, en todos los programas de radio, un trabajo de elaboración previa de los redactores, que se les oye de vez en cuando, pero digamos que parece que no sean lo más importante del programa, pero lo suelen ser, junto al presentador que es quien está más rato, porque sino es imposible que salga adelante, al menos en el estilo que quiero que salga.


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Carlos Alsina

Carlos Alsina

Carlos Alsina Álvarez (Madrid, 15 de octubre de 1969) es un periodista y locutor de radio español. Tras licenciarse en Periodismo comienza a trabajar en medios escritos, como el diario ABC o la revista Cambio 16. En 1990, inicia su trayectoria radiofónica en una emisora en la que, salvo pequeños intervalos de tiempo, aún permanece: Onda Cero. Entre sus primeras responsabilidades figuró la subdirección del espacio matinal Al día. En 1993, es contratado por Antena 3 Radio para ocupar la subdirección de los informativos, coincidiendo con Javier González Ferrari. Posteriormente colaboraría en Radio Voz y la emisora Radio Intereconomía. Regresa a Onda Cero para dirigir, entre 2003 y 2005, los informativos de mediodía, asumiendo ese año la conducción de uno de los programas más emblemáticos de la cadena: La Brújula. El 27 de marzo de 2015, anuncia que abandona La Brújula después de 10 años para pasar a las mañanas de la emisora. El 8 de abril de 2015, pasa a ocupar el espacio matinal de Onda Cero junto a Juan Ramón Lucas con el programa Más de uno. Ha desarrollado un nuevo concepto de programa cultural que se emite los viernes por la noche, llamado La Cultureta, que es también uno de los motivos en los que se fundamenta el Ondas recibido en 2015.

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