Excodra Barcelonra

Entrevista a Mona León Siminiani

Fuente: Rubén Darío Fernández. Septiembre, 2016. | Publicado: 29-12-2019
Para mí la radio es “casa”, es el medio que más se adapta a mi modo de entender y de crear y donde siento mayor libertad tanto en la ejecución como en los formatos. Puede que sea por cómo me funciona la cabeza, pero yo necesito un medio en el que haya mucho espacio para la imaginación y para la intimidad y, al menos hasta donde yo conozco, el medio que más te da eso es la radio.
Derechos: Mona León Siminiani.
0 comentarios

Mona, ¿qué significa para ti el mundo de la radio y cómo fueron tus inicios?

Para mí la radio es “casa”, es el medio que más se adapta a mi modo de entender y de crear y donde siento mayor libertad tanto en la ejecución como en los formatos. Puede que sea por cómo me funciona la cabeza, pero yo necesito un medio en el que haya mucho espacio para la imaginación y para la intimidad y, al menos hasta donde yo conozco, el medio que más te da eso es la radio. Mis inicios fueron en RNE. En la radio normalmente tienes que hacer muchas cosas diferentes y ser polivalente, aunque luego te especialices. Yo estuve en Radio 3 en varios programas a la vez y en Radio 1 como preparadora de entrevistas para Carlos Herrera y en esos años creo que pasé por prácticamente todos los departamentos. Así empezó a generarse la autogestión que luego fui desarrollando.

Además de los programas en que has intervenido ¿cuáles han sido los que te han marcado el camino?

La verdad es que nunca he sido una gran oyente de radio (en casa del herrero…). Siempre he bebido más de la literatura y del cine, ni siquiera la TV. A mí lo que me gusta, lo que me atrapa, son las historias, el cómo contar algo que estamos acostumbrados a captar por varios sentidos sólo mediante uno. Claro que recuerdo a Plans, maestro en todo esto, y también me llamaba mucho la atención El cine de Lo que yo te diga, pero creo que mis referencias vienen de otros ámbitos. A mí mezclar cosas me gusta en todos los sentidos: mezclar conceptos, mezclar sonidos y por supuesto mezclar mundos. El reto es cómo hacer esto y cómo irlo inventando poco a poco, cómo renovar géneros, o cómo hacer para crear experiencias, que creo que es mi verdadero objetivo aunque ni siquiera yo me lo plantee conscientemente así.

Me llama mucho la atención el programa que diriges actualmente, Negra y Criminal, en Cadena Ser, creo que debe de ser de los pocos programas que quedan donde se haga narración de relatos, y además de terror… es fantástico, ¿qué posibilidades sigue ofreciendo la narración oral -sin el aporte visual, claro- y cómo es la elaboración del programa?

El reto con NyC es ofrecer ficción radiofónica de manera regular, que es algo que ya no se hace. Y el súper reto es hacer esto con calidad. Es un trabajo difícil que requiere mucha concentración y tener oficio en varias áreas. La narración oral creo que es connatural al ser humano, al menos desde que tenemos lenguaje (es decir, desde que tenemos “memoria”). Es la primera y por eso siempre sobrevivirá.



Las ventajas son claras: al tener menos estímulos que en otro tipo de narración, por ejemplo audiovisual, el oyente tiene que poner más de su parte, tiene que imaginar. El miedo y la narración oral me parece que son un matrimonio muy bien avenido: no hay nada más terrorífico que lo que tú puedas imaginar, monstruo más aterrador, silencio más amenazante ni pasos más inquietantes que los que un efecto produce en tu cabeza. El miedo es la oscuridad, y la oscuridad puede crear cualquier tipo de pavor “personalizado”, por decirlo de algún modo, ya lo decía Goya con su sueño de la razón.



Además, nosotros tenemos la narración oral más los efectos de sonido, más los ambientes, más las músicas. En realidad, y al final, todo es información emocional. Hay pocas emociones tan primarias e irresistibles como el miedo, tan personales y a la vez universales.
En cuanto a la elaboración del programa, es muy compleja. Como hay varias áreas y experiencias distintas, hay que echar mano de muchos conocimientos diferentes. Primero seleccionar el relato en el caso de la ficción o el caso en el de los casos reales, luego adaptar, corregir, seleccionar actores, grabar dirigiéndolos con una idea que tengo de cómo tiene que sonar todo, limpiar palabra, editar todo y entonces empezar a poner efectos y terminar con la música, que puede en ocasiones desbaratar mucho de lo hecho anteriormente. Es mucho tiempo cada cosa y mucha dedicación, pero es una aventura cada vez, y se produce magia prácticamente todas las veces. Cuando eso ocurre, todo ese esfuerzo merece la pena. Y si al oyente le gusta, entonces sabes que lo estás haciendo bien.

Claro, ligado a tu programa, pues casi vendría a ser su base, ¿qué significa el miedo en nuestras vidas?

El miedo es una de las sensaciones primarias más importantes. Va asociado directamente al instinto de supervivencia. Hay muchas teorías sobre el miedo, pero el hecho es que en una sociedad como la actual, en la que los asuntos de supervivencia básica están “resueltos”, en el sentido de que no tenemos que ir a cazar para comer, ni enfrentarnos a animales salvajes día sí día también, el miedo, el instinto, sigue sin embargo intacto, con lo que se “especializa” o se centra en otras cosas. El miedo lo vivimos cada día e incluso se nos inculca cada día desde múltiples instancias (el poder lo usa continuamente, el sistema consumista tiene en él una de sus armas más poderosas…) y yo tengo la firme creencia de que negarlo, como hemos hecho en la última fase de la Historia, no sirve de mucho. Es como casi todo: tarde o temprano llega el momento en que uno tiene que afrontar sus fantasmas, sus miedos, y aliarse con ellos, antes de que ellos acaben con nosotros. El arte, la literatura, todo lo que es producto de la sublimación en la historia del ser humano, ha sido y sigue siendo un modo de dar explicación a nuestra existencia, y el miedo es una guía en todo esto, una baliza que te indica a dónde mirar, dónde hay que trabajar algo. Si lo que hacemos es apartar la vista, hacemos el miedo más grande y lo distanciamos, y tarde o temprano se vuelve contra nosotros.

Tengo la curiosidad, ¿está ahora mismo la radio en alza? Y, ¿cómo va compitiendo con los otros medios de difusión en cuanto a la captación de oyentes/seguidores?


La verdad es que, numéricamente, no sé cómo son las tendencias en alza ahora mismo en cuanto a consumo de diferentes medios. Creo que el podcast, que en España tiene un desarrollo tímido aún con respecto a otros países, tiene ahora mismo un papel importantísimo en la apertura de medios de entretenimiento o información, y el podcast sí creo que está en alza. Poco a poco, pero creo que ahí va. Estamos en un momento de revolución comunicacional importante, y creo que todos los medios intentan ver qué es lo que está pasando, qué quiere el oyente o el espectador, cómo están cambiando las tendencias.



Esto puede estar coincidiendo con que el oyente o espectador también esté un poco viendo a ver qué se le ofrece para poder ir eligiendo. Las series, por ejemplo, que hasta hace 10 años eran territorio de culebrones y sobremesa, están ahora mismo casi desbancando al cine y, por sus propias exigencias de producción, creando un modo de hacer audiovisual y de contar historias.



Esto era impensable hace 10 años, que medio mundo estuviera enganchado a las series. Para un actor trabajar en una serie antes era un trabajo alimenticio: ahora es un objetivo para ellos, y les da prestigio. Creo que esto está llegando también a la radio poco a poco, este cambio de paradigma y de funcionamiento. Al menos así es como yo me lo planteo, sino un programa como NyC no podría sobrevivir en la radio española.

La radio es un medio que me fascina, por su potencia, por la potencia de lo que supone escuchar y luego nuestra mente construye todo lo demás solamente con lo escuchado, entonces, ¿cómo influye la radio en nuestras vidas, en nuestro imaginario, en nuestra manera de ser?

Yo creo que las influencias son las que uno decide. Al margen del medio en sí (por el que no puedo hablar en su conjunto) para mí lo importante es la voz. Me refiero a la personalidad que se imprime en las cosas. Al fin y al cabo, esto es un medio de comunicación y su razón de ser es comunicar. Quizás tradicionalmente se ha asociado los medios mucho a la información, a la veracidad, etc., pero en los medios siempre ha habido espacio para la comunicación, para la opinión no sólo de cuestiones candentes o de actualidad, sino de líneas de pensamiento y de emoción que se traducen a la larga en líneas de acción y de visión. La ficción no es un mero entretenimiento, nunca lo ha sido, es un modo de “experienciar”, de vivir experiencias vicarias, a través de otros, y solucionarlas a un cierto nivel. La ficción plantea preguntas que en la realidad se presentan de maneras muy complejas y da una visión, una posibilidad de catarsis. Por eso se inventó el teatro, por eso la literatura y por supuesto la poesía, que sería la forma más pura y abstracta de este ejercicio básico y fundamental para la mente y el corazón humanos. Somos más que datos y que opiniones o posicionamientos, somos una mezcla que evoluciona constantemente y que está llamada a pasar por muchas fases, el mito del héroe. Por mucho que lo intentemos, y lo hemos intentado durante mucho tiempo, no podemos dejar de sentir, del mismo modo que no podemos dejar de pensar. Creo que todo influye, y luego uno va discriminando lo que quiere que le influya más o menos, pero nadie se sustrae al poder de una buena historia. Quiero decir: ¿qué es un telediario sino un serial diario sobre una realidad que nos llega sin guiones? Ficcionar es intentar guionizar un poquito, y de paso librarnos de una serie de fantasmas ;)

Silencio, escucha… así abres cada Negra y Criminal… es un binomio genial y maravilloso, por un lado solicitando el silencio del ambiente, y por el otro se nos prepara para envolvernos con el sonido que vendrá. Es el mejor clímax para causar angustia y excitación con un relato de terror, pero también se me ocurre pensar que es realmente la base primera de la radio como arte: Silencio y escucha. ¿Cómo describirías a la radio como arte de la voz?

Lo de “Silencio, escucha…” fue una idea de Luis Rodríguez Pi, director de antena de Cadena Ser. Él es un enamorado de la radio como sólo la radio puede llegar a generar, y un apasionado de la ficción radiofónica por la que está apostando (muy valientemente). Efectivamente, estas dos órdenes o sugerencias son lo único que tienes que hacer para escuchar radio o este tipo de radio al menos: dejar en silencio a tu cabeza y disponerte a escuchar a ver qué me llega. Cuando me lo propuso me pareció buenísimo, y muy adecuado para el programa. La voz, aparte de lo que ya he comentado, es el elemento básico de la radio. La voz siempre pertenece a una persona, es seguramente una de las cosas más íntimas y sin embargo más expuestas que tenemos. Es difícil, por ejemplo, mentir con la voz. En la voz hay tantos matices, tantos tonos posibles, tantas posibilidades, que si te fijas, cada vez que alguien habla puedes incluso abstraerte de lo que está diciendo y, siguiendo su tono, sus cadencias, saber lo que te está expresando. Es la música del cuerpo expresada.



Es curioso: mucha gente, cuando se oye grabada por primera vez, rechaza su voz. No se reconoce o no se gusta. He oído muchas veces lo de “mi voz es muy fea”, o “yo no sé cómo hacerlo bien”, o “ufff, qué voz, qué horror”. Y sí, es cierto que cuando una voz pasa por cualquier aparato cambia, y también que la voz que uno se oye “desde dentro” no es quizás la misma que oyen los demás, pero siempre me llama la atención que las expresiones cuando alguien dice esto son de vergüenza.



Esto habla más de una disposición psicológica muy común en nuestra sociedad: avergonzarnos de quiénes somos, por esa exigencia de que tenemos que ser perfectos, guapísimos, inteligentísimos. Pero el hecho es quién somos, y en la voz está quiénes somos. Es algo que manejamos todos los días y que no escuchamos. El arte de la voz, como dices, creo que se basa precisamente en dejarse uno escuchar: ¿cómo hablo? ¿qué tonos uso? ¿qué me está pasando aquí? ¿qué oculto allá? Yo siempre digo que el trabajo con voz para mí es muy terapéutico: me dice exactamente dónde estoy, aunque mi cabeza me quiera convencer de otra cosa. La cabeza miente constantemente. La voz no.


---*---

Comentarios:
Mona León Siminiani

Mona León Siminiani

(Santander, 1974), es una periodista, locutora y guionista española. Se ha especializado en la realización radiofónica, en especial en Radio 3, y el universo del corto. Es hermana del realizador Elías León Siminiani. Se inició en RNE junto a Carlos Herrera en Radio 1, y con Tomás Fernando Flores para Siglo 21 y Federico Volpini en Radio 3. En 2000 trabajó junto a Carlos Faraco y Juan Suárez en el diseño y producción del serial Cuando Juan y Tula fueron a Siritinga. En 2014 creó y dirigió el magacín radiofónico Extra Fantástica. También en Radio 3, ha colaborado como guionista, locutora y montadora en programas como Videodrome, Satelitrés o La ciudad invisible. Ha desarrollado tareas como guionista de un 'culebrón' colombiano, locución de campañas publicitarias (Renfe, Banco Santander, ONG’s, etc., y guionista de promocionales en Calle 13 y SyFy) o voz del canal SyFy de ciencia ficción en España. En 2015 dirigió y realizó en la Cadena SER el programa semanal "El Verano No Existe", junto con Alejandro Otheguy y Laura Romero, y a partir de 2016 dirige y produce el programa Negra y criminal, un espacio de miedo, suspense, intriga y crimen, en el que participan entre otros Mariano Revilla, Teo Rodriguez y Fermín Agustí. En el plano fílmico puede destacarse su labor como guionista del cortometraje "Elena Quiere" (2007), mención de honor en Heineken Greenspace ’05, Premio al mejor cortometraje del Certamen de Cortos Caja Madrid 07, Premio de la Crítica al mejor cortometraje III Festival de Cine de Alicante 07, Premio a la mejor dirección 22 Festival Internacional de Cine Cinema Joven y Premio al mejor cortometraje 7º Festival de Platjes de Monfoca, Foc Feria, Valencia.

4